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ENE
2012

¿Apuestas por la formación en Valores?

Desde muy diversas fuentes aparecen los mensajes de la pérdida de los valores en nuestra sociedad. Estas conversaciones no sólo se producen a nivel más público, sino que a niveles más privados, también sentimos que en la familia, amigos, etc, se han perdido “ciertos valores humanos esenciales”.

Esto nos lleva a preguntarnos, ¿qué valores son esos?, ¿son los mismos si pensamos en el entorno familiar que en el laboral?.

Contestar a estas dos preguntas seguro que no es fácil y menos aún breve, por tanto, vamos a tratar de introducir un debate al respecto, que le puede llevar a usted mismo a una serie de conversaciones profundas y muy interesantes con su familia, empresa, grupo de amigos. Por ello desde aquí, sólo nos proponemos invitarle a ese diálogo y a sugerirle profundizar, interesarse, en definitiva, fomentar la formación en valores humanos.

Mi experiencia me confirma que el descubrimiento de los valores personales, es un ejercicio al que, tanto en los talleres de formación como en los procesos de coaching, nos entregamos con gran interés, porque independientemente de no tener muy claro cómo definirlos, si tenemos todos la firme convicción, que son de vital importancia para nuestra vida, que su conjunto es lo que fundamenta la misma y le da sentido a nuestra existencia. También solemos tener todos claro que, de alguna manera, estos valores personales los disponemos en una jerarquía; ¿quién no ha tenido que decidir alguna vez qué hacer ante una oferta de trabajo? y sopesar valores como el dinero, el prestigio, el crecimiento profesional, frente al compromiso con su empresa, la opinión de la familia, amigos, lugar donde vive…

Un ejercicio que puede resultarle muy interesante es el siguiente: piense en 2 ó 3 momentos clave de su vida, momentos en los que tuvo que tomar una decisión de peso o difícil, ¿qué valores fueron decisivos?, ¿en qué jerarquía los consideró?…y desde el presente, ¿qué haría  hoy de forma distinta a entonces?, con todo ello puede empezar a hacer una lista de sus valores estrella.

Otra cuestión fundamental son los valores que se viven en los ambientes en los que nos desarrollamos, nuestra familia, el colegio de los niños, la empresa… y qué coherencia existe entre ellos y los personales.

Nuestra propuesta

Nuestra propuesta se alimenta, conforma e inspira en la Investigación y Formación de CIVSEM www.civsem.com. “El Centro de Investigación en Valores, perteneciente al Grupo Leche Pascual, es una entidad sin ánimo de lucro, cuyo fin es la investigación, divulgación y formación sobre Valores Humanos, y cómo éstos favorecen la integración, convivencia, superación, innovación y sentido de trascendencia de las personas”.

Miguel Ángel Velázquez director de CIVSEM http://mavelazquez.blogspot.com/ dice: “el papel de las personas es fundamental para la creación y aportación de valor. El foco inspirador se desplaza de la Empresa a la Persona, que deja de ser un recurso para desempeñar un papel protagonista y central en la vida de la Organización.  El desarrollo del potencial, del Talento, se hace imprescindible para la continuidad de nuestras empresas. El negocio está ahí, en disponer de personas comprometidas con el proyecto capaces de aportar ideas y de llevarlas a cabo con coraje y determinación. Y estas cualidades sólo aparecen en entornos de respeto y confianza”.

Por ello, además de la formación específica en Valores que venimos impartiendo, hemos impregnado todos los proyectos de desarrollo directivo, formación y coaching, de aquellos valores humanos fundamentales que consideramos universales y de aplicación en el entorno laboral: RESPETO, CONFIANZA, COMPROMISO, INTEGRIDAD Y CORAJE. 

La formación y vivencia de estos Valores, no sólo contempla la dimensión más difundida y hacia la que solemos ser muy sensibles, aquella que se pone en relieve en nuestra relación con los demás, sino que trabajamos, en primer lugar, la dimensión personal, el respeto, la confianza y el compromiso consigo mismo y una tercera dimensión, la que tiene que ver con la influencia y generación de ambientes de respeto, confianza y compromiso.

Esta propuesta, no está centrada en la verdad, sino centrada en el respeto.

Cuando nuestro enfoque es único,  tendemos a imponer a los demás que acepten nuestro  enfoque. Nuestras acciones tienen como objetivo: convencer, subordinar, neutralizar, eliminar. Usamos expresiones del tipo “eso no es así”, “tienes que entender”. Hay una verdad.

Cuando nuestro enfoque es múltiple, tendemos a entender la legitimidad de nuestras diferencias. Nuestras acciones tienen como objetivo:  integrar puntos de vista para expandir posibilidades. Decimos cosas como “es una perspectiva interesante”, “lo veo de una forma distinta”. Hay convivencia.

Desde el Respeto aceptamos la diversidad humana, a los que piensan y tienen creencias diferentes a las nuestras. Esto permite emerger a cada uno en su máxima plenitud y abre un espacio a la legitimidad de los demás en sus diferencias y autonomía. Es muy difícil respetar a otros si no empezamos por nosotros mismos.

Desde la Confianza, emerge la seguridad que permite a las personas actuar libremente para generar iniciativas y desarrollo. La confianza en uno mismo permite abrirse a los demás,  aceptar los errores y es la base del trabajo en equipo. Sin confianza no es posible la construcción de un equipo de trabajo cohesionado, porque sus miembros se convierten en cautelosos con sus opiniones y acciones y desarrollan sistemas de protección personal. Se compite con los compañeros y se protege la reputación.

Desde el Compromiso, aceptamos la responsabilidad que adquirimos con nosotros mismos y con los demás para el cumplimiento de las promesas. El compromiso nace desde la claridad de los planteamientos y de su aceptación; necesita consideración y certidumbre.

Los Valores se ponen de manifiesto a través de  las acciones y comportamientos, por tanto, es fundamental que, desde los líderes de las organizaciones, se promueva la coherencia entre los Valores enunciados y los que realmente se viven y fomentan a través de los comportamientos en la organización. De esa coherencia y trabajo se generará una sólida cultura empresarial comprometida con sus Valores, y de ella surgirá un equipo comprometido con cada una de las personas que lo componen, con el propio equipo, con los objetivos y resultados de la organización que, sin duda, contribuirán de forma decisiva al éxito de la empresa.

Escuela Del Factor H
Creemos en el potencial de desarrollo de todas las personas y organizaciones. Creemos en la necesidad de aunar el desarrollo de las personas dentro de la perspectiva de los objetivos estratégicos de las empresas.
  1. Coaching Vallès Responder
    Que poco se valoran algunos valores, verdad? Magnífico post.
  2. Lola Responder
    Antes de valorar hay que poner en valor.. Yo apuesto por eso. Amor, amistad, esfuerzo, principios.....¿qué ponemos en valor?
  3. Carmen Seisdedos Responder
    Son temas fundamentales en los tiempos que vivimos en que la crisis puede cuestionar valores esenciales.
  4. Vani Duran Responder
    Los valores los adquirimos igual que nuestras creencias, de experiencias pasadas, del contacto con amigos, familiares... Son los principios fundamentales que nos impulsan en la vida. Dan forma a lo que es importante para nosotros y se apoyan en las creencias. A veces no los tenemos claros... porque declaramos valores "socialmente aceptados" pero nos manejamos con otros. Considero que es importante hacerse preguntas del tipo: "qué es importante para mí", "qué me motiva en lo más profundo", "qué estoy dispuesto a pagar por lo que me gusta"... Ir más allá de lo que se ve en apariencia para poder darse cuenta de lo que hay en un nivel más profundo, a nivel interno. El resto.... (para mí) son "programas sociales, culturales", que cambian en función de lo que has vivido, dónde has nacido, qué has aprendido.
  5. Paquita Responder
    Los valores son los cimientos para construir un buen proyecto de vida personal y laboral. Apuesto por la formación en valores!!
  6. Aurora Duarte Responder
    Un valor muy importante para mí es la coherencia y, por tanto, ser coherente. Así que intento ajustar al máximo mi pensar y mi sentir con mi hacer. Y últimamente percibo que se habla mucho de valores y de su necesidad, y sí, es cierto, pero luego la realidad de esas personas no se ajusta a ellos. Entonces siento decepción y ahí me doy cuenta que tendría que ajustar mejor mis expectativas y deseos o, gran trabajo, simplemente no tenerlos. Seguro que así viviría más tranquila.
  7. Paco Pérez Valencia Responder
    Es apasionante cuando las personas se miran como personas, desde el respeto y la comprensión. La inmersión en el campo de los valores es uno de los retos que más necesitamos en estos momentos. Aquí entiendo fundamental el valor de la experiencia de nuestros mayores. Bien paco Bédmar!
  8. Rafael Responder
    Y, claro que sí, coraje. Por supuesto. Pensar que no todo pero sí mucho depende de lo que cada uno, de lo que yo pueda hacer. Que no da igual implicarse más o no hacerlo. Que tenemos en nuestra mano la posibilidad de cambiar, aunque sólo sea un poco, las cosas. Y que el éxito de nuestro proyecto también pasa por lo que yo haga. Gracias, Paco.
  9. Maribel Responder
    Los valores son esenciales para dirigirnos en la vida, para no ser un barco a a la deriva......Lo que te diferencia, lo que me distingue...Ah!! pero si no nos comprometemos con nuestros valores, tampoco llegamos a ningún puerto......también necesitamos valentía y coraje llevarlos a cabo.

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